22 de marzo de 2010

Escrito por Iteisaburo en Dormitorio | 0 comentarios

A veces es mejor hacer las cosas al revés

A veces es mejor hacer las cosas al revés

Hay ocasiones en que algo tan simple como darle la vuelta a un objeto lo convierte en algo completamente distinto, dándole un aspecto original y novedoso que lo hará destacar.

Hemos elegido unas lámparas Alang para nuestro dormitorio, ya que además de tener un buen precio, poseen un tacto de papel texturado que combinará de forma espléndida con la estancia, y hemos procedido a modificarlas para transformarlas en lámparas colgantes de aspecto innovador.

Lo primero que haremos será desatornillar la base de la lámpara y la pequeña tuerca de mariposa del lateral. Luego tendremos que cortar la toma eléctrica del extremo porque de lo contrario no podremos sacar el cable, pero como de todas formas vamos a cablearlo todo, tampoco importa mucho.

Lo siguiente que tendremos que hacer será retirar la lámpara del techo que vamos a reemplazar por la Alang, asegurándonos de haber apagado previamente el diferencial. Cuando retiremos la lámpara antigua deberíamos tener unas cuantas tuercas para cables que podremos usar con la nueva. Puede que nos encontremos un feo agujero en el techo tras descolgar la lámpara antigua, así que tendríamos que cubrirlo con una montura para lámpara de techo o con un riel si queremos mover las Alang.

Haremos un agujero en la parte central de la tapa de la montura de techo para sacar los cables por él; dicha montura debería ser alargada para que las dos lámparas estén lo suficientemente separadas, al estilo de los modelos Sända/Skimra o Beryll. Y luego colocamos las dos Alang.

Para conseguir una atmósfera a media luz, utilizaremos bombillas reflectantes que proyecten luz orientada hacia abajo. Y como consecuencia de la modificación de las Alang, hemos obtenido dos elegantes platitos portavelas a partir de las bases de las lámparas.

Fuente: Some Times it Works Better Upside Down [ikea hacker]

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